Salmo Responsorial
Salmo 32, 1-2. 4-5. 18-19
R. El Señor cuida de aquellos que lo temen.
Que los justos aclamen al Señor;
es propio de los justos alabarlo.
Demos gracias a Dios al son del arpa,
que la lira acompañe nuestros cantos.
R. El Señor cuida de aquellos que lo temen.
Sincera es la palabra del Señor
y todas sus acciones son leales.
El ama la justicia y el derecho,
la tierra llena está de sus bondades.
R. El Señor cuida de aquellos que lo temen.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen
y en su bondad confían;
los salva de la muerte
y en épocas de hambre les da vida.
Evangelio
Juan 14, 1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles un lugar. Cuando me haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre".
Reflexión
En las pocas semanas entre la Resurrección y la Ascensión de Jesús, Nuestro Señor continúa enseñando a Sus apóstoles verdades fundamentales sobre sí mismo, incluso después de todo lo que ha hecho y de todo el tiempo que ya ha pasado con ellos. Aunque nos sorprenda que Tomás y Felipe aún necesiten esta instrucción, también nosotros, aun siendo fieles seguidores, con frecuencia perdemos de vista quién es Jesús.
Podemos identificarnos con la pregunta de Tomás: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" A veces, el plan de Dios puede parecer esquivo. El futuro es incierto y el camino hacia adelante no es claro. Sin embargo, la respuesta de Jesús es sencilla: "Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Jesús es la clave para conocer al Padre y llegar al Cielo.
Esta respuesta, por conocida que sea, puede parecernos vaga. ¿Cómo es Jesús el camino? Felipe también parece desear claridad. Quiere ver al Padre por sí mismo. ¿Cuántos de nosotros también podríamos pedirle al Señor que nos muestre tan solo una cosa—quizás nuestro futuro cónyuge o nuestra próxima misión— “y eso nos basta”? Nos vemos limitados, incapaces de abrazar el plan del Padre hasta tener las respuestas que creemos necesitar. Jesús sabe más. Él sabe que la única claridad que necesitamos es saber quién es Él. “Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí…”. Jesús nos llama a confiar en que Él es Dios y que todo lo que ha hecho es para llevarnos a Él.
El salmo responsorial es una respuesta muy adecuada a este mensaje del Evangelio: “El Señor cuida de aquellos que lo temen”. Cuando nos abandonamos al cuidado de Jesús y confiamos en Él, podemos estar seguros de que nos llevará a la morada celestial que ha preparado para nosotros. Podemos luchar con lo desconocido, pero si, por la gracia de Dios, tenemos fe en Jesucristo y vivimos bien esa fe, sabemos que Dios realizará grandes obras en nosotros.
Por eso: “No pierdan la paz”. Esforcémonos por tener fe en Jesús, confiando plenamente en Él como nuestro camino, verdad y vida.
Por favor tengan la certeza de mis oraciones por ustedes frente a Nuestro Señor, presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
+ Obispo Schlert
