La mini-conferencia “¿Cómo ser como San José?”, organizada por Men Alive in Christ, reunió el sábado 6 de diciembre del 2025 a decenas de hombres en el gimnasio de la Escuela Santa Margarita en Reading. El encuentro, realizado en el marco del Año Jubilar de la Esperanza y la primera semana de Adviento, buscó preparar espiritualmente a los participantes para la Navidad e invitarlos a profundizar en el ejemplo de fe, humildad y fortaleza del patrono de la Iglesia Universal.
El Padre Juan Eduardo Rodríguez, Párroco de Santa Margarita, destacó la importancia del encuentro: “Quiero dar las gracias por estar acá, por decir que sí. Como hombres, la mayoría padres de familia, van a tener esta mañana la oportunidad de reflexionar sobre el ejemplo de San José. Guiados por nuestro Diácono Rolón, el hermano Fredy Morales y miembros de la comisión de hombres de la Diócesis. Disfruten y aprovechen el día de hoy”.
Durante su primera ponencia, el diácono Ramón Rolón, de Santa Margarita, ofreció una reflexión sobre San José como modelo actual de verdadera masculinidad y fe, inspirándose en las enseñanzas bíblicas y en San Josemaría Escrivá.
El diácono abordó la crisis contemporánea de la masculinidad, destacando cómo muchos hombres se sienten confundidos ante las críticas culturales. Ante este panorama, presentó a San José como un referente excepcional: un hombre silencioso en la Biblia, pero firme en su fe, su obediencia y su responsabilidad familiar. “Por eso, nadie mejor que San José para ser modelo de nuestra fe. Y digo San José porque, si buscamos en la Biblia, encontramos muy poco sobre él; incluso, no se registran palabras suyas. Esto nos muestra la importancia de lo sencillo: vivir una vida que sea ejemplo.”
Rolón desarrolló tres dimensiones fundamentales de la figura de San José. Primero, subrayó su obediencia a Dios y su fidelidad a María, incluso en circunstancias difíciles que exigían fortaleza interior y una entrega total a la voluntad divina. Luego explicó que José reconoció que su vocación de esposo y padre estaba por encima de cualquier aspiración profesional, como se evidencia en su disposición inmediata a dejar atrás su trabajo y su vida en Nazaret para proteger a su familia. Finalmente, presentó a José como un auténtico protector, cuya vigilancia y valentía son un llamado para los padres de hoy a cuidar a sus familias frente a los desafíos físicos, morales, espirituales y tecnológicos que amenazan la vida cotidiana.
El Diácono Rolón invitó a los participantes a examinar su vida a la luz del ejemplo de San José y a compartir en pequeños grupos sus propias motivaciones y comprensión del patrono de la Iglesia Universal, promoviendo así una reflexión sincera y comunitaria.
Tras su intervención, los participantes compartieron sus reflexiones sobre la figura de San José, siguiendo una dinámica de resumen voluntario de lo discutido en pequeños grupos. Los temas recurrentes incluyeron su obediencia inquebrantable a la voluntad de Dios, su rol como hombre de fe valiente, y protector, y cómo su vida debe inspirar a los cristianos a equilibrar las responsabilidades familiares con el compromiso espiritual. Las intervenciones también abordaron la vocación a la paternidad y la devoción a San José Dormido, popularizada por el papa Francisco, destacando que las enseñanzas de san José son esenciales para la vida cotidiana y la búsqueda de la gracia.
En su segunda presentación, Rolón profundizó en la figura de San José a partir de la carta apostólica Patris Corde (que se traduce como “Con corazón de padre”) del papa Francisco, resaltando su identidad, su misión y el llamado a la conversión que inspira su vida. Recordó que José, un humilde carpintero y hombre justo, vivió siempre en obediencia a la voluntad de Dios manifestada en la ley y en los sueños que guiaron su camino. Como custodio y padre de Jesús, su autoridad legal y su amor hicieron del hogar de Nazaret un lugar donde la redención comenzó a desplegarse, convirtiendo su vocación familiar en un servicio directo al misterio de la salvación.
El diácono subrayó también la relevancia de San José en la enseñanza de la Iglesia, destacando los numerosos títulos que le han sido otorgados y su modelo de obediencia radical, cuyo poder radica no en la fuerza humana, sino en la docilidad que permite a Dios actuar en nuestra debilidad. José fue presentado como el hombre justo que, sin palabras, revela la ternura de Dios, une la historia de la salvación y nos enseña que la santidad se vive en lo ordinario. Su misión—ser esposo de María y padre de Jesús—se convierte en camino para que nosotros abramos el corazón a la gracia y dejemos a Dios transformarnos.“No queda más que implorar a San José la gracia de las gracias: nuestra conversión.”
La enseñanza concluyó con un llamado a la conversión, invitando a los presentes a escuchar a Dios en la vida diaria y a dejarse guiar por el amor de Cristo. Inspirados por la Carta de Patris Corde, los participantes fueron animados a examinar qué rasgos de San José—su elección, su valentía o su misión de custodio—podrían iluminar su propio camino de fe.
Fotos por Waldo Alvarado.
