El 27 de septiembre de 2025, líderes de la comunidad hispana, miembros del Comité Diocesano Hispano y coordinadores de los Movimientos Diocesanos Hispanos de toda la Diócesis se reunieron en el Centro de Espiritualidad IHM (Immaculate Heart of Mary Spirituality Center) en Malvern, PA, para un día de descanso, reflexión y encuentro con el Señor.
El tema de este año, “Pastoral y Vocación”, invitó a los participantes a reflexionar sobre la necesidad de encontrar equilibrio dentro de la propia vocación—ya sea en el Sacramento del Matrimonio, la vida religiosa y consagrada, el diaconado o el sacerdocio. El propósito del retiro fue ofrecer un espacio sagrado para la pausa y el silencio en medio de las exigencias del ministerio pastoral y la evangelización, con tiempo de cantos de alabanza y adoración, y tiempo para contemplación silenciosa.
El mensaje central del retiro subrayó la importancia de nutrir continuamente la vida espiritual personal, pues no podemos dar lo que no tenemos. Los presentadores del día fueron el Padre Ángel García-Almodóvar, Párroco de la Parroquia San Pablo en Allentown, y el Padre Miguel Ramírez, Vicario Parroquial de la parroquia Santa Infancia en Bethlehem. Un aspecto particularmente inspirador del retiro fue la reflexión sobre la vida de nuestros antepasados en la fe—los Santos, Beatos y Siervos de Dios—quienes buscaron la santidad con fidelidad dentro de sus respectivas vocaciones.
Uno de los mensajes que más resonó fue la invitación a practicar la disciplina de saber decir “no” y establecer límites saludables. Sea cual sea la vocación de cada persona, es esencial darle prioridad al cónyuge, a los hijos, a la vida espiritual y al tiempo de oración. De este modo, en medio del ajetreo diario, la escuela, las actividades extracurriculares y los compromisos parroquiales, se puede permanecer fiel al llamado único con el que Dios invita a cada uno a servirle.
La dedicación de quienes sirven a la comunidad hispana en sus parroquias es verdaderamente inspiradora, pero también lo es el cuidar la propia vocación y la relación personal con Dios.
